domingo, 14 de septiembre de 2008

Opiniones

En cualquier circunstancia, todo el mundo quiere opinar, juzgar y¿ porqué no condenar?. A veces nos creemos jueces de los demás, aunque no sepamos nisiquiera lo que juzgamos, pero en algo hay que pasar el tiempo. Una vez leí que para juzgar a alguien hay que caminar en sus zapatos, nos pueden gustar o no las cosas que hacen los demás; pero lo que no podemos criticar es por qué las hacen. Cuando nos tocan de cerca, solemos cambiar de opinión
Lo mismo pasa con las palabras del papa en Lourdes sobre los divorciados. Condena el divorcio una vez más; en su homilía según la crónica, dice que junto a los cardenales franceses, cargó sobre los divorciados vueltos a casar; que son una plaga social, y una cuestión particularmente dolorosa para la iglesia. El papa ( la iglesia) debe conocer muy bien este tema para opinar, para ellos sólo existe la familia tradicional, la familia feliz. Estoy segura de que hay familias felices, pero también estoy segura de que algunas sólo lo aparentan . ¿Acaso no es doloroso divorciarse?. Logicamente quien no pasa por ello no puede saberlo. ¿ Por qué no puede una persona divorciada rehacer su vida, sin que se le niegue lo más grande para un católico ? La comunión. Estoy segura de que si el Señor Jesús (el Padre Omnipotente y Bondadoso), se diera una vuelta por el mundo, sería mucho más comprensivo con las miserias humanas.

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