miércoles, 26 de noviembre de 2008

OPINIONES

Ojala llegue el momento que no haya un día para recordar los malos tratos. Por desgracia, eso sigue cada día, pero no sólo en el hogar, en la familia; existe en las personas despotas y que se creen los dueños del mundo, estén donde estén y hagan lo que hagan. Una de las experiencias más desagradables de mi vida, fue testificar en un juicio de una separación. Estaba muerta de miedo, el sr juez me hizo sentirme como una mierda, imponiendo su autoridad, tenía que contestar sólo y exclusivamente cuando el lo ordenara y llamarle señoría. Sentí mucha impotencia, por la poco humanidad que había en él y por su despotismo. Cuando salí a la calle, pense: ¿este hombre tendrá familia, tendrá hijos, amigos?. Ahora me está pasando lo mismo con un notario, llevamos 2 meses para firmar una escritura, y lo único que hace es poner pegas y más pegas, no respeta lo que está escrito por un abogado y ratificado por un juez. Vuelvo a sentir mucha impotencia.¿Qué se creen estos señores?. Somos personas exctamente iguales a ellos. El respeto y la categoría se ganan, no se imponen, abusando del cargo que tienen. Yo a estos ¿señores?, les recetaría una buena dosis de HUMANIDAD.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Tienes razón. Yo he vivido una circunstancia parecida.