sábado, 26 de septiembre de 2009

LAS PERSONAS SOMOS REGALOS


Hace dos meses, concretamente en Julio publiqué una entrada en mi blog. El titulo era: "Las personas somos regalos". Un día encontré en uno de mis bolsos un papel arrugado, lo iba a tirar, pero siempre me aseguro antes de lo que es; al abrirlo me encantó. No me acuerdo desde cuando estaba en mi bolso, nisiquiera de cómo había llegado allí, pero pensé que aunque estaba tan deteriorado por fuera el contenido era muy hermoso, al menos para mí.

Contaba que las personas somos regalos unas para otras y de los distintos envoltorios que llevamos. Unos muy elegantes, otros deteriorados por el trato recibido en el camino; los había que se abrían con facilidad y otros estaban cerrados con gran rigidez. Decía que no se podía juzgar al paquete (a la persona) por su envoltorio.

Soy muy observadora y me gusta fijarme en los regalos que voy encontrando en el camino; sobre todo a los nuevos, a los de siempre ya los conzco.

Me he dado cuenta de que hay personas que son encantadoras a primera vista, es decir su envoltorio es muy cuidado, pero no hace falta desenvolver mucho el regalo para darme cuenta de que sólo es fachada, aparentar algo que no se es. Te ofrecen su apoyo, pero sólo les preocupa que nadie sepa cómo son en realidad. Si sospechan que alguien puede descubrirlo, se hacen esclavos de esas personas, y llegan a tenerles miedo, o por lo menos mucho respeto. No se atreven a contradecirles, y todo es amabilidad y cortesía hacia esas personas.

Me encantan esos paquetes sencillos, aunque cueste trabajo abrirlos, incluso aquellos que llegan un poco deteriorados, pero que merece la pena descubrirlos; llegar a su interior y encontrar personas maravillosas.

No hay comentarios: