domingo, 1 de agosto de 2010

LA CAPILLITA

Hace unos días me encontré por la red esta imagen, nunca mejor dicho, y me vinieron a la mente muchos recuerdos.

Se trata de una capillita de un santo, en este caso S. Antonio de Padua, recuerdo haber visto en la casa de mi madre una o varias de estas capillitas, de virgenes o de santos.

Eran como la del dibujo, de madera, con dos pequeñas puertas y abajo tenían una ranura a modo de hucha, detrás pegada a la madera había una lista de nombres y fechas que indicaban a quien le correspondía tenerla cada día.

Cuando la vecina de turno la llevaba, se colocaba en una cómoda antigua con un espejo, se abrían las puertas y allí permanecía hasta el día siguiente que había que llevarla donde indicara la lista, se cerraban las puertas, se echaba una moneda y se despedía a la virgen o al santo, depende de lo que fuera.

Son recuerdos entrañables que quedan de la infancia, de la juventud... las personas se van... pero los recuerdos permanecen.

2 comentarios:

Verónica dijo...

¡Hola Chely! muy bonito lo que cuentas de la capillita, y eso que dices es muy cierto los recuerdos se nos quedan en la mente para siempre.
Espero que estés mucho mejor.
Feliz madrugada amiga
Besos

Chely dijo...

Muchas gracias Verónica, estoy bien. Espero que estés disfrutando del verano. Besos