martes, 31 de mayo de 2011

"EL TIEMPO ENTRE COSTURAS" María Dueñas

Hace unos días terminé de leer "El tiempo entre costuras" de María Dueñas. Es uno de esos libros que te engancha desde el principio, de lectura fácil, amena.


La historia de Sira, sus amigos y enemigos... donde nada es lo que parece...


La traición, el amor y el desamor, el crecimiento personal, el glamour de los grandes hoteles, las conspiraciones políticas, el miedo... la risa y el llanto.


Unas simples puntadas... tienen un valor inmenso...


Un taller de costura para desenmascarar las vicisitudes de una guerra, y una mujer que resurge de su dolor y se convierte en su propio personaje.

sábado, 21 de mayo de 2011

OPINIONES

Hace algún tiempo publiqué una entrada: "Autodependencia" de Jorge Bucay, con una anecdota familiar graciosa, nos cuenta como debemos hacernos responsables de nuestros actos.

A veces dos tres, cuatro años pueden ser decisivos en nuestra vida, para madurar, para crecer, para cambiar... para ver las cosas de forma distinta a cómo las veíamos antes, es entonces cuando empezamos nuestro camino hacia la autodependencia.

Manifestarnos como somos, no tener miedo a decir lo que pensamos, y actuar como nos parece conveniente.

Según nos dice Jorge Bucay tenemos que pagar un precio... habrá gente que se aparte de nuestro lado, porque no somos dóciles, porque tenemos autonomía, porque no hacemos lo que ellos quieren, o porque no respondemos a sus expectativas...


Habrá que decir adios a unos y dar la bienvenida a otros que lleguen...

jueves, 19 de mayo de 2011

SUEÑOS DE SEMILLA Jorge Bucay


En el silencio de mi reflexión percibo todo mi mundo interno como si fuera una semilla, de alguna manera pequeña e insignificante pero también pletórica de potencialidades.

...Y veo en sus entrañas el germen de un árbol magnífico, el árbol de mi propia vida en proceso de desarrollo.

En su pequeñez, cada semilla contiene el espíritu del árbol que será después. Cada semilla sabe cómo transformarse en árbol, cayendo en tierra fértil, absorbiendo los jugos que la alimentan, expandiendo las ramas y el follaje, llenándose de flores y de frutos, para poder dar lo que tienen que dar.

Cada semilla sabe cómo llegar a ser árbol. Y tantas son las semillas como son los sueños secretos.

Dentro de nosotros, innumerables sueños esperan el tiempo de germinar, echar raíces y darse a luz, morir como semillas... para convertirse en árboles.

Árboles magníficos y orgullosos que a su vez nos digan, en su solidez, que oigamos nuestra voz interior, que escuchemos la sabiduría de nuestros sueños semilla.

Ellos, los sueños, indican el camino con símbolos y señales de toda clase, en cada hecho, en cada momento, entre las cosas y entre las personas, en los dolores y en los placeres, en los triunfos y en los fracasos. Lo soñado nos enseña, dormidos o despiertos, a vernos, a escucharnos, a darnos cuenta.

Nos muestra el rumbo en presentimientos huidizos o en relámpagos de lucidez cegadora.

Y así crecemos, nos desarrollamos, evolucionamos... Y un día, mientras transitamos este eterno presente que llamamos vida, las semillas de nuestros sueños se transformarán en árboles, y desplegarán sus ramas que, como alas gigantescas, cruzarán el cielo, uniendo en un solo trazo nuestro pasado y nuestro futuro.

Nada hay que temer,... una sabiduría interior las acompaña... porque cada semilla sabe... cómo llegar a ser árbol...

miércoles, 11 de mayo de 2011

REFLEXIONES


Me he dado cuenta de que cuando fallece una persona, a la hora de las condolencias, el dolor no se comparte de la misma manera con todo el mundo.

Se agradece y lo digo por mi experiencia que te acompañen en este doloroso trance.

A veces alguien te abraza de una manera desmesurada; piensas tú... si apenas le conozco; a que viene tanto afecto, porque yo no siento lo mismo.

Otras veces pasará lo contario, somos nosotros los que nos pasamos con el afecto, y no nos sentimos correspondidos de la misma manera.

Lo más hermoso es la sintonía que une a dos personas, que se abrazan, que sienten y comparten el dolor o la alegría, según las circunstancias, de la misma forma.

Recuerdo que alguien al darle las gracias por habernos acompañado me dijo: " no muchas gracias no, muchas veces"... y yo le dije... Oiga, muchas veces aquí no... el pobre señor no sabía donde meterse; son estas cosas que se dicen a veces sin pensar...

Lo que quiero destacar en este post es lo hermoso que es comunicarse a través del corazón... las palabras sobran...

sábado, 7 de mayo de 2011

EN EL SPA

Esta mañana me fuí como otras veces al spa, me viene muy bien para la fibromialgia darme un baño en la piscina de hidromasaje.

Me compré una especie de cinturón flotador en una tienda de deportes, me daba más seguridad algo que me ayudara a flotar, el ejercicio sería menor.

Hasta aquí todo bien, perfecto...

Llego, me cambio y me llevo mi cinturón flotador, en casa me lo había probado y me quedaba bien; encima del bañador me lo notaba grande, tenía que adaptarlo, tenía que acortar un poco la cinta.

Empiezo a tirar y la cinta se suelta de un lado; me entro en el agua, mejor lo hago dentro... intento quitar la pieza que se supone que tenía que unir las dos partes, y... se me cae al agua, empiezo a buscarla... pienso que si se ha caido al fondo a ver como la cojo... no, no está en fondo, está en la escalera de bajada, pero como es negra me costó encontrarla.

Y qué hago ahora? si tengo las manos llenas de cosas del dichoso cinturón flotador que se ha descuajaringado; bueno, pues un nudo.

Me hice un bonito nudo y a nadar... iba todo bien... me sentía más ligera y me resultaba más fácil, empecé a nadar de espaldas, y parecía los coches de choque de la feria, venga a dar vueltas, no se por qué.

Cuando he llegado a casa y se lo he contado a Montaña nos hemos reido las dos.

(la imagen es del Aqua Spa D. Manuel).