domingo, 3 de julio de 2011

ESFUERZO Y PERSEVERANCIA

Al cabo de muchos años padeciendo dolores que nadie sabía explicarme de donde venían, me diagnosticaron "fibromialgia", me explicaron que es una enfermedad que no tiene cura ni tratamiento... que lo único que se podía hacer era tomar calmantes para aliviar el dolor.

Pensé que ya era algo... mis dolores tenían, tienen un nombre, y si podía aliviarlos, mi calidad de vida mejoraría.

Poco a poco el ibuprofeno se hizo imprescindible en mi vida... los dolores han ido aumentando. Se suele decir que no hay enfermedades que hay enfermos, y en cada uno la misma enfermedad se desarrolla de manera distinta, y también afectan nuestras circunstancias.

Durante más de un año he estado tomando 1 o 2 sobres de Espidifen al día, notaba algo de mejoría, pero a la larga esto es un arma de doble filo que provoca otras enfermedades o empeora las que ya tienes...

Un día apareció Chema en mi vida, me enseñó el spa y me habló de la Tecarterapia, algo según me contó que daba muy buenos resultados para los dolores, me habló del ejercicio físico que era fundamental en la fibromialgia.

Me animé con lo de la máquina, pero lo del ejercicio no me convenció mucho... pero bueno tenía que probar. La verdad es que mis hijos han sido los que me han convencido para seguir...

Me sometí a 2 sesiones de Tecarterapia, me descargó bastante la zona lumbar... después me daba un baño en la piscina de hidromasaje.

Cuando llegaba a casa, la misma cantinela: yo no vuelvo... vengo machacada y ahora me dice que haga gimnasia... ellos, mis hijos siempre siguen ahí ( bueno y también el padre de mis hijos) animandome a continuar.

Ahora se lo comento a Chema y nos reimos... me rompió todos los esquemas... a ver, cómo iba a hacer ejercicio si no me podía ni mover?

Ahora a la fibromialgia se ha unido otra enfermedad que ya tenía, pero que ha empeorado bastante con los antiinflamatorios... más pastillas, impotencia, vulnerabilidad unos días, fortaleza otros... pero hay que seguir.

Cada semana hago natación... en la piscina de hidromasaje, camino aunque mis piernas me pesen, y algunos días no pueda ni con mis sandalias...


Lo que quiero dejar claro en este post es que podemos hacer bastante por mejorar; no dejar que el desanimo nos pueda, no abandonarnos a las pastillas, y pensar que con eso ya está todo resuelto, porque a largo o corto plazo nos pasa factura.


La fibromialgia no es el final de la vida... aunque a veces lo parezca...