lunes, 23 de abril de 2012

A DONDE VAMOS?...

Una bandada de aves en forma de “V” cruzaba el cielo cuando a una nube que compartía el mismo cielo se le encendió la curiosidad y quiso saber adonde se dirigían y que planes tenían.

Esperó a cruzarse en el camino y, con delicadeza, sin molestar ni entorpecer la marcha, que adivinaba sería importante, se acercó cuidadosamente al último pájaro de una de las ramas de la “V” y le preguntó con dulzura...:_ Dime, querido pájaro, si se puede saber y puedes decírmelo, ¿adonde os dirigís en un vuelo tan recto y tan largo, y que vais a hacer allí?

El pájaro, sin dejar de volar al ritmo de sus compañeros, contestó:_ ¡Ay, si yo lo supiera!. Pero no tengo ni idea. Yo no hago más que seguir al compañero que me precede. Voy a donde va él, y vuelo hacia donde él vuela. Pregúntale a él. Él lo sabrá.

La nube se adelantó un poco hasta alcanzar al pájaro anterior, y recibió la misma respuesta. Y así fue pasando de un pájaro a otro y de una rama de la “V” a otra, sin lograr saciar su curiosidad.

Todos le decían que ellos no sabían nada y que preguntase a los demás, que ellos sabrían. Pero nadie sabía nada. Cada uno seguía al que tenía delante, sin preguntarse más, y no podía dar respuesta.A la nube se le acrecentaba la curiosidad con ello, y no le quedó más remedio que dirigirse al pájaro del vértice de la “V” aún a riesgo de molestarlo y de distraerlo en su importante tarea de líder del grupo.

Se disculpó, pues, y le preguntó a donde iba con todos aquellos compañeros que le seguían.El pájaro guía contestó:_ ¡Que más quisiera yo que saberlo! No tengo ni idea de adonde vamos. Pero todos estos me vienen empujando por detrás, y no tengo más remedio que seguir volando, aunque sin saber adonde me llevan. ¡Ellos sabrán! Pregúntaselo a ellos.

viernes, 6 de abril de 2012

ILUSIÓN...

Había una vez un campesino gordo y feo que se había enamorado (¿cómo no?) de una princesa hermosa y rubia... Un día, la princesa, vaya usted a saber por qué dió un beso al feo y gordo campesino...y, mágicamente, éste se transformó en un esbelto y apuesto principe.

(Por lo menos, así lo veía ella...) (Por lo menos, así se sentía él...)


del libro "Cartas para Claudia".

BREVEDAD (Jorge Bucay)

He nacido hoy de madrugada
viví mi niñez esta mañana
y sobre el mediodía
ya transitaba mi adolescencia.

Y no es que me asuste
que el tiempo se me pase tan deprisa
sólo me inquieta un poco pensar
que tal vez mañana
yo sea
demasiado viejo
para hacer lo que he dejado pendiente.


Del libro "Cuentos para pensar".