viernes, 23 de agosto de 2013

MI INFANCIA SON RECUERDOS...


Mi infancia son recuerdos de una casa de Cáceres.

Mi infancia son recuerdos de comidas familiares, el pollo en salsa que hacía mi madre, las patatas fritas que comprábamos los domingos en un enorme paquete.

Mi infancia son recuerdos de un patio con  gallinas ponedoras.

Pero sobre todo mi infancia son recuerdos infantiles, recuerdos de y con mis hermanos: le pedíamos a mi padre una y otra vez que nos contara "el cuento del bulto", ya nos lo sabíamos de memoria, pero nos gustaba escucharlo, y esperamos nerviosos el final, aunque ya lo conocíamos.

Mi infancia es  el "Puente de los Patis", donde nos llevaba mi padre a merendar, por el camino nos iba contando el cuento del hambre, yo llevaba en una cestita la merienda; era por la carretera de Trujillo y debajo del puente pasaba un agua muy sucia, donde se bañaban desnudos algunos niños.

Mi infancia son recuerdos del Paseo alto, jugábamos a correr, a brincar y mi hermano Manolo a hacer algún que otro experimento. "Mira Chely, ahora con una mano, mira ahora sin manos" Resultado: un hombro dislocado. Al llegar a casa una bronca de mi madre y a mi hermano le llevaron a un pueblo donde había un hombre que arreglaba los huesos. Tenía poderes, eso decían.

Mi infancia son recuerdos de un borreguito blanco, muy blanco que nos regalaba mi abuelo, le poníamos un lazo y lo sacábamos a comer trebol, por allí por los alrededores; después en Navidad las lágrimas corrían por nuestros ojillos, con miradas cómplices.

Mi infancia son recuerdos de compartir enfermedades infantiles, sobre todo con mi hermano Manolo, sólo nos llevamos dos años y nos prestábamos el sarampión, anginas, tosferina... yo qué sé... el que lo pillaba primero se lo contagiaba al otro. Si, mi hermano, que me contaban que me quería tirar porque llegué en un momento, que le hizo sentirse un poco como el príncipe destronado. 

Mi infancia son recuerdos de destrozar los enormes papeles que envolvían los regalos de los reyes magos, para ver que nos habían traido. 

Historias vividas y compartidas que siempre permanecerán en mi memoria.



Y cuando llegue el día del último viaje
y esté a partir la nave que nunca ha de tornar,
me encontraréis a bordo ligero de equipaje,

casi desnudo, como los hijos de la mar. 
Antonio Machado

Hasta siempre hermano.

No hay comentarios: