jueves, 3 de octubre de 2013

SENSACIONES DESDE EL ALMA

El duelo, los duelos... cada uno lo lleva como puede, a unos les puede llevar mucho tiempo y a otros menos.

Necesito escribir estas lineas. Es una imagen y un recuerdo permanente, que se me viene a la cabeza una y otra vez.

Esperábamos impacientes la llegada de la Uvi Móvil; cuando llegamos al hospital, mi hermano Marcelo ya estaba allí. Nos permitieron entrar a verlo.

Estábamos allí los tres; nosotros hablando, contando cosas, y él, seguro que escuchaba. Los tres hermanos, los que habíamos compartido tantas cosas de niños, los tres. Fue la última vez. 

Ahora toca seguir, con nuestras familias, con los pilares que tenemos, y a los que nos aferramos. 

Cuando éramos niños, los viejos tenían como treinta, un charco era un océano, la muerte lisa y llana no existía.
Mario Benedetti

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