martes, 19 de noviembre de 2013

COSAS DE LA VIDA


Ayer, de nuevo tuve que pisar ese lugar donde mi corazón se desgarró con la muerte de mi hermano.

Otro duelo, esta vez la madre de mi marido se fue de la vida.

Las piernas me temblaban, mi corazón latía muy deprisa y la tristeza de nuevo estaba presente.

Mi marido, a pesar de su dolor, también entendía el mío, y me sentí muy arropada por el, por mis hijos, Miki, que ya es de la familia. Mi hermano, mis cuñadas, mis sobrinas, de una forma o de otra estuvieron ahí apoyándonos en esos momentos. Con eso me quedo.

Cuando el sacerdote, en su homilía hablaba de la vida eterna... y lo que toca en un funeral, yo recordaba la cita de Mario Benedetti. "Yo no se si Dios existe, pero si existe, sé que no le va a molestar mi duda".

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