miércoles, 19 de abril de 2017

MADRUGÁ DE SEVILLA, YO ESTABA ALLÍ


Era nuestra tercera madrugá en Sevilla, aunque no somos de allí, viajamos siempre que podemos y nos encanta la ciudad.

Nos levantamos a las 1 de la mañana, yo escribí en mi facebook: "Estoy entusiasmada" junto a mi marido; desde la Plaza del Duque, en el hotel América es un privilegio ver procesionar las hermandades a ambos lados de la Plaza. 

Pasó el Gran Poder. Majestuoso como siempre, yo seguía entusiasmada, a nuestra izquierda ya se veían los nazarenos de la Macarena; la Plaza del Duque estaba a rebosar, desde la ventana me fijé en una señora joven que estaba en una silla de ruedas con su marido y sus hijos, había jóvenes, gente mayor, parejas, niños...

Los nazarenos seguían caminando; de pronto una estampida de gente corriendo, no sabíamos porqué corrían, empezó a haber un gran desconcierto, los nazarenos pararon, un caos... la mujer de la silla de ruedas ya no estaba, la gente corría, yo empecé a ponerme muy nerviosa. ¿Qué pasa? preguntaba a mi marido, él sabía tanto como yo, sólo escuchábamos el ruido de la estampida en la noche, en la madrugá, cuando todos esperábamos con impaciencia que asomara la Virgen de la Macarena.

 Los nazarenos desorientados, yo le decía a mi marido: la procesión se ha deshecho ¿Qué está pasando? me duele recordarlo, mucho... pasará mucho tiempo hasta que se borre de mi cabeza ese recuerdo de tantas personas asustadas, junto al hotel Derbi se veía un grupo de gente arrimada a la pared.

Parece que volvía la normalidad... pero otra vez empezaron a correr, aunque fue más breve.

¡¡Por fin los nazarenos volvieron a colocarse en la fila, se organizó aquello y apareció la Macarena!! 

¡Bendita normalidad!

No pasó mucho tiempo, creo recordar a las 5 de la mañana procesionaron los gitanos, ya apenas quedaba gente en la plaza del Duque. Me dio mucha pena, seguramente en otros lugares estuvieron más acompañados, pero no allí, mucha gente se fue de aquella plaza abarrotada cuando nos levantamos.

Nos acostamos un poco con el corazón encogido, sin saber que había pasado, fue el Viernes Santo en los medios de comunicación, cuando nos enteramos de lo que había sucedido en otros puntos de la ciudad, que había heridos, y otros detalles, vimos mientras comíamos que lo de Duque surgió en la calle Trajano. Me duele y me cuesta escribir esto, aún lo tengo muy presente. Tengo que decir que no fue ninguna tontería, que no le quiten importancia, y que yo no vi a ningún policía tranquilizando a la gente, como vi después que habían hecho en otros puntos. No había policía.

Sevilla es Sevilla, el Viernes como teníamos previsto nos fuimos a Triana, que estaba abarrotada, vimos entre la bulla procesionar a la Esperanza y por la tarde al Cachorro. Un día enorme de bonito.

Desde Cáceres Todo nuestro apoyo a la Semana Santa de Sevilla, qué Viva Sevilla y que Vivan los Sevillanos. 

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